Título original: La belle et la bête
Dirección Christophe Gans
País: Francia, Alemania
Año: 2014
Duración: 112 min
Género: Romance, Thriller, Fantástico
Reparto: Vicent Cassel, Léa Seydoux, André Dussollier,Eduardo Noriega, Audrey Lamy
Web: www.labelleetlabete-lefilm.com
SINOPSIS:
1720. Tras el naufragio de sus navíos, un mercader arruinado debe exiliarse al campo con sus seis hijos. Entre ellos se encuentra Bella (Léa Seydoux), la más joven de sus hijas, alegre, guapa y llena de encanto. Tras un viaje agotador, el Mercader descubre el dominio mágico de la Bestia (Vincent Cassel), que le condena a muerte por haberle robado una rosa.
Sintiéndose responsable de la terrible suerte que amenaza a su familia, Bella decide sacrificarse en lugar de su padre. En el castillo de la Bestia no sólo le espera la muerte, sino una extraña vida donde se mezclan los momentos de magia, alegría y tristeza…
COMENTARIO
Adaptación cinematográfica del famoso cuento de hadas que dirige el francés CHRISTOPHE GANS (El pacto de los lobos, Silent Hill) y cuenta con LÉA SEYDOUX (La vida de Adèle, Midnight in Paris) en el papel de Bella y VINCENT CASSEL (Cisne Negro, El odio) en el de Bestia, acompañados del español EDUARDO NORIEGA (Abre los ojos, Presentimientos ). La película llegó a los cines franceses el pasado 12 de febrero.
El director de culto francés Christophe Gans lleva a la gran pantalla la obra original de Gabrielle-Suzanne de Villeneuve, “La bella y la bestia”. Publicado de forma anónima en 1740 bajo el título de “La Jeune Amériquaine et les contes marins”, la narración retrata a Bella, una joven risueña y sensible que se enamora de la Bestia, una criatura horrenda que busca el amor y la redención. En 1757 apareció una versión abreviada para niños que fue empleada en primer lugar por Jean Cocteau (1946) y, posteriormente, por Walt Disney (1992).para sus célebres adaptaciones. Eclipsada por la popularidad de las otras versiones, la historia original de Madame de Villeneuve no había sido llevada a la gran pantalla.
“LA BELLA Y LA BESTIA” de Christophe Gans quiere conservar el mensaje del cuento de hadas original en el que el poder de los sueños y el amor se erigen como el mejor antídoto contra la envidia y la ambición.
Acompañan a la pareja protagonista formada por los actores franceses Seydoux y Cassel el españolEDUARDO NORIEGA (Abre los ojos), ANDRÉ DUSSOLLIER (Amelie), MYRIAM CHARLEINS,AUDREY LAMY, SARA GIRAUDEAU e YVONNE CATTERFELD.
“LA BELLA Y LA BESTIA” se presentó el pasado 14 de febrero en el FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE BERLÍN dentro de la Sección Oficial Fuera de Concurso.
ESTRENO EL 14 DE MARZO
La familia cinematográfica de la Bella:
Desde que Georges Méliès incorporó la fantasía a las películas, la capacidad del cine para materializar la imaginación del ser humano ha sido una de las aportaciones más importantes del arte cinematográfico a la cultura del siglo XX.
Heredero de una antigua tradición literaria, que se remonta a los tiempos anteriores a la escritura, el género fantástico encontró en el cine un medio adecuado para materializar la imaginería visual que lo caracteriza. Los surrealistas comprendieron esto de inmediato y se lanzaron a la conquista de lo imposible: capturar los sueños y compartirlos con el público hipnotizado ante la pantalla, dado que ésta, al igual que la pintura, pero incluso con ventajas sobre ésta, se ajustaba a sus intereses mejor que ninguna otra actividad artística, incluyendo la literatura.
Consumado surrealista, con evidente influencia de Dalí, Buñuel y Man Ray, Jean Cocteau logró sintetizar en La bella y la bestia a todas y cada una de sus obsesiones creativas. Por supuesto, todos estos elementos añaden a la historia de Beaumont una riqueza insospechada en el sencillo texto original.
De la primera a la última imagen, La bella y la bestia es una obra maestra de la fantasía surrealista. El filme logra ir más allá de los límites de la imaginación y se coloca como piedra angular del cine fantástico.
La sencilla belleza de su imaginería visual ha inspirado a más de un cineasta. Francis Coppola rinde un evidente homenaje a Cocteau en algunas secuencias de su Drácula (1992), otra leyenda literaria que voló muchísimo más lejos gracias a la difusión que de ella hizo el cine desde los primeros años en distintas versiones. En uno de los momentos más logrados de este filme, el actor Keanu Reeves explora los sótanos de la mansión del Conde de la misma manera que Josette Day vaga por los pasillos del palacio de la Bestia. En ambos filmes, enormes brazos humanos sostienen antorchas encendidas en las paredes.
La influencia de La bella y la bestia se extiende a la conocida versión del mismo título, producida por la compañía Disney en 1991. En esta edulcorada transposición a los dibujos animados del cuento de Mme. Leprince podemos encontrar la huella de Cocteau en cada fotograma, desde la misma caracterización y vestuario de Bestia hasta el candelabro viviente, la estética del rudo pretendiente, siendo lo que recibe una relectura más clara la figura de Bella, tanto psicológicamente como en su aspecto físico, para adecuarse a los gustos de la década de los 90.
Otras Bestias del cine:
“Frankenstein”
De la novela de Mary Shelley se hacen numerosas adaptaciones en películas de todas las calidades: El doctor Frankenstein (1931), “La novia de Frankenstein” (1935), “La sombra de Frankenstein (1939), “La maldición de Frankenstein” (1956), “Frankenstein de Mary Shelley” (1994).
La historia básica es la de la criatura que se va haciendo, adquiriendo el lenguaje y tomando conciencia y avanzando con ello hacia la humanidad y la pregunta de qué es ser humano.
En el género de terror otras películas tocan el tema:
- “El jorobado de Notre Dame de París” (1923, 1939)
- “El fantasma de la Opera” (1925, 1943).
- “El hombre elefante” (1980)
- “Eduardo Manostijeras (1990)
- “Drácula” (1931, 1965, 1979, 1992, etc)
- “King-Kong”
“El pequeño salvaje” de FRANCOISE TRUFFAUT.
La cinta de 1969 cuenta, a partir del cuaderno de trabajo del doctor Jean Itard el descubrimiento en el bosque de Aveyron de un muchacho de 12 años que ha vivido sin contacto con seres humanos hasta ese momento. El niño, en principio la bestia, es tratado con brutalidad por la sociedad “civilizada” en los primeros meses del descubrimiento. Bajo los cuidados del doctor de la aparente bestia humana que es el niño empieza a brotar la condición humana tal y como la entendemos. Del amor nace la humanidad del sujeto. La bestia deja de serlo.
“Blade Runner” de RIDLEY SCOTT.
Scott alcanzó su techo con esta obra. Se había convertido en un magnifico director consagrado, con tan solo tres películas en su haber. La historia de Blade Runner no deja de ser la historia de un monstruo, un ser no humano y despreciado por estos, un autómata sin corazón, en teoría, pero que resulta un ser con emociones y profunda admiración por las criaturas humanas.
La primera elección tras Blade Runner, tampoco se distancia del tema: Legend (1985), un film de género fantástico que planteaba otra revisión del mito de la bella y la bestia, esta vez más adaptado a un público infantil.
LA RENOVACIÓN
Francia es conocida sobre todo por su cine de autor, intimista, psicológico, a menudo considerado como demasiado literario. Las nuevas posibilidades tecnológicas permitieron un fácil desarrollo de películas que manteniendo esta seña incorporaron efectos espectaculares y más público. En este sentido puede hablarse de un renacimiento de inspiración onírica a partir del despegue de las últimas tecnologías aplicadas al cine que no han parado desde los 90.
Los descendientes modernos de Jacques Demy (Piel de asno), de Jacques Prévert (autor de Los Niños del paraíso de Marcel Carné) o de Jean Cocteau (La Bella y la bestia) bien podrían ser Jean-Pierre Jeunet, Olivier Dahan o Jan Kounen… Con ellos, el poder pertenece a la imaginación.
Empezando por Le Fabuleux Destin d’Amélie Poulain, con Audrey Tautou y Mathieu Kassovitz, en la cual Jeunet (autor de Alien IV, realizado en Hollywood en 1997), vuelve a París y ofrece una de las historias de amor que mejor concilian poesía y realismo. Jeunet ha utilizado un filtro verde azulado muy particular, indescriptible, para dar a su película un toque original, sin remilgos. Pero el género onírico también le debe mucho a las adaptaciones literarias, del cómic a las historias clásicas y demás cuentos de nuestra infancia.
Olivier Dahan (tras realizar, en 1998, Déjà mort, una película de gánsteres con trasfondo de cine X, con Benoît Magimel) tiene una adaptación, totalmente realizada en estudio, del cuento de Charles Perrault Pulgarcito, con Elodie Bouchez (Palma de interpretación femenina en Cannes, en 1999, por La Vida soñada de los ángeles de Erik Zonca) y Catherine Deneuve.
El cine, especialmente el francés, ha continuado con el gusto de revisar en nuevas adaptaciones literarias de clásicos, cuentos, cómic o temas originados en el mundo infantil, mítico u onírico como fuente de inspiración de sus trabajos. En esta linea Gans intenta desarrollar una lectura propia y cercana al origen.
Sobre como GANS ha bebido de Cousteau, el director cometa:
No diría que he ido buscando hacer un remake de la versión de Cocteau, sino una nueva adaptación del cuento de hadas. Cuando presenté LA BELLA Y LA BESTIA, Jérôme Seydoux me soltó: “¿Tú sabes dónde te estás metiendo? Nunca te van a dejar olvidarte de Cocteau..
”. A lo que le contesté: “¡Siempre va a haber gente que diga que Cocteau era mejor!” (Risas). Hay películas franceses de las que sería impensable hacer un remake. Por ejemplo, LOS NIÑOS DEL PARAÍSO es una obra cerrada, terminada y completa. Por contra, LA BELLA Y LA BESTIA es una historia de indirectas e insinuaciones, llena de espacios en blanco que Cocteau no incluyó deliberadamente. Al estudiar el cuento de Madame de Villeneuve iba apuntando todos los elementos que Cocteau no había aprovechado, por ejemplo, Cocteau pasa de puntillas por la historia del mercader, sirviéndose del personaje únicamente para presentar a la Bestia. De igual manera, también omite la personalidad de las dos hermanas y el origen del maleficio del príncipe. De hecho la explica con una sola frase: “Mis padres no creían en las hadas y les castigaron por ello”. Cocteau dejó muchas puertas abiertas, y yo las he ido atravesando con mi versión.
(…)
En referencia al concepto de Bestia que Gans ha querido llevar dice:El texto de Madame de Villeneuve bebe de la mitología griega y romana, específicamente de la Metamorfosis del gran Ovidio en la que los dioses son unos bromistas que adoptan formas animales para relacionarse y seducir a los mortales. Me parecía muy importante incluir este aspecto en la historia. Quería presentar un panteón divino que, de cierta manera, establece un vínculo entre el ser humano y las fuerzas de la naturaleza. Esas inquietudes aparecen hoy en día en la obra de Hayao Miyazaki, enraizada en las religiones animistas japonesas de la antigüedad.
“Mi amor por el cine surgió en la década de 1960 gracias a las páginas de la revista Midi-Minuit, donde tuve mi primer contacto con los grandes mitos del género fantástico. A los ocho años ya sabía que Terence Fisher y el maquillador Roy Ashton habían diseñado el licántropo de LA MALDICIÓN DEL HOMBRE LOBO, que se basaba en la Bestia de Jean Cocteau. Mi visión del cine se forjó a través de desvíos inesperados y conexiones subterráneas entre el cine clásico y el cine fantástico de las décadas de 1960 y 1970, principalmente la colección de terror de la Hammer. Es una escuela cinematográfica que se siente independiente por muchas razones, en primer lugar por la llegada del color, pero principalmente por la belleza de los monstruos. Las películas de la Hammer mantuvieron muy viva esa idea tan inglesa de la belleza del terror. El terror no estaba ahí solo para dar miedo, sino que podía ser algo muy atractivo. Todo comenzó con la versión de Drácula de Christopher Lee y se mantuvo en todas esas adaptaciones tan elegantes de los clásicos, EL HOMBRE LOCO, EL FANTASMA DE LA ÓPERA, LA MOMIA, y demás. El grandioso cineasta Terence Fisher sacó a la luz el aspecto romántico de todas esas criaturas, y en su obra los monstruos combinan fascinación y repulsión, dando paso a un erotismo muy poderoso. Una de las criaturas más visualmente increíbles que se han creado para el cine sigue siendo el Señor de la Oscuridad, un enorme diablo rojo de la película LEGEND de Ridley Scott (otro británico). Pensé que la Bestia, como el Señor de la Oscuridad, tenía que tener elementos de un superhombre. Siempre me ha parecido que el monstruo es un paso intermedio entre los mortales y los dioses. Ahí están seres mitológicos como los cíclopes, los titanes y todo el panteón de la mitología clásica. He intentado que la Bestia sea una criatura tanto magnífica como patética. Huelga decir que tenía que resultar seductor, a su manera, dado que la hipótesis principal de la película es que Bella se va a enamorar de su personalidad, su nobleza, pero también de su físico. Compensa su fealdad con un gusto exquisito por la ropa y una dicción muy correcta y una forma una moverse muy elegante. Tenía que demostrar que controlaba sus gestos y destilar atractivo. Vincent Cassel empezó estudiando mímica, así que tiene la elegancia física necesaria para clavar el papel”.
Entrevista gentileza de DeAPlaneta

